El comienzo de la dominación sobre el Tawantinsuyu
PARA LEER:
“El 16 de noviembre de 1532 en Cajamarca, un sitio ubicado en las inmediaciones del Cusco que era la capital del Imperio inca (el Tawantinsuyu en
quechua que era la lengua oficial del imperio), los conquistadores y los jefes del Imperio tuvieron un primer encuentro. El imperio estaba gobernado
por el Inca (Inka) y un conjunto de funcionarios que se ocupaban de diversos aspectos de la organización del imperio. Los conquistadores estaban al
mando de Francisco Pizarro y Diego de Almagro.
En el momento en que Pizarro y Almagro llegan al territorio, el Inca era
Atahualpa.
Los enfrentamientos fueron sangrientos y se exterminó a miles de indígenas.
En estas semanas vamos a leer y analizar dos fuentes, que son parte de las
crónicas que escribió un indígena llamado Felipe Guamán Poma de Ayala.
Pertenecía a una familia de la elite, de las clases altas del Imperio inca, había aprendido la lengua española, e incluso actuaba como traductor entre
indígenas y españoles. Escribió crónicas en las que relata sobre el imperio
y también sobre la conquista. Sus crónicas son una fuente de información
valiosa para conocer muchos aspectos de la organización del Imperio inca,
en el momento en el que los españoles llegaron a América, y de muchos
acontecimientos de la conquista”.
En la fuente que van a leer, Guamán Poma de Ayala relata sobre el encuentro en Cajamarca entre el Inca Atahualpa y los conquistadores Pizarro y
Almagro. Presten atención a la forma en la que está escrita y algunas palabras, que son diferentes porque están escritas en el castellano que se hablaba en esa época.
Aquí van las crónicas:
"Marcharon don Francisco Pizarro y don Diego de Almagro a la ciudad de
Cajamarca contra Atagualpa Inca con ciento sesenta soldados contra cien
mil indios. Viene también Felipe Guancabilca, indio lengua (traductor) que
trajo para la conquista.
Entraron a Cajamarca y no estaba en la ciudad el dicho Inca Atagualpa.
Estaba en los baños termales y desde ahí envió un embajador diciendo que
se volviesen los cristianos españoles a su tierra. Francisco Pizarro y Diego de
Almagro respondieron que no van a volverse.
Dos españoles de Pizarro fueron a buscar al Inca a los baños termales
arriba de dos caballos muy furiosos, iban armados, galopaban muy fuertemente y hacían mucho ruido de cascabeles. Todo eso espantó más al
Inca y a los indios que estaban con él en los baños termales.
Atagualpa Inca, los señores principales y los demás indios se espantaron porque creyeron que los españoles comían plata y oro. De las herraduras de los caballos decían que eran ojotas de plata. Y se sorprendían de las armas de hierro y que todos tuvieran la cara cubierta de lana y que de día y de noche
hablaban cada uno con sus papeles. También les sorprendía que estaban vestidos todo de plata fina.
El Inca comenzó a viajar en andas en su litera pero se cayó al suelo y entonces algunos indios se espantaron tanto que empezaron a correr y huir"
"Llegó así Atagualpa inca al encuentro con Francisco Pizarro y Vicente
Valverde en la ciudad de Cajamarca rodeado por sus capitanes y por cien
mil indios. Se sentó en su trono en la plaza pública. Luego comenzó
Pizarro a decirle que era mensajero y enviado de un gran señor y que
fuese su amigo que solo a eso venía. Respondió el Inca que será verdad
pero que él también era un gran señor y no tenía que hacer amistad.
Ahí Fray vicente Valverde se acercó con una cruz en la mano derecha y
un Breviario en la mano izquierda y le dijo que él también es mensajero
de otro señor muy grande que es amigo de Dios y que el Inca no debía
adorar más que a este Dios que todo lo demás es cosa de burla.
El Inca le respondió que no tiene que adorar a nadie más que al Sol que
nunca muere y a sus guacas y a sus dioses. Fray Vicente le dijo que todo
estaba en el libro. Atagualpa pidió el libro para que se lo dijera. Lo tomó con las manos, comenzó a
pasar las hojas y luego dijo que a él el libro no le habla ni le dice nada y lo arrojó al suelo.
Entonces Fray Vicente dio voces y dijo estos indios son contra nuestra fe. Francisco Pizarro y don Diego
de Almagro dieron voces y dijeron estos infieles son contra nuestra cristiandad. Dispararon sus arcabuces y empezó la escaramuza. Los soldados mataron indios como hormigas. Murieron tantos que no
se pudo contar. De la banda de los españoles murieron cinco personas. Francisco Pizarro y Diego de
Almagro tomaron al Inca prisionero."
Ahora vamos a relacionar lo que leímos con una ilustración de Guamán Poma de Ayala. Obsérvenla atentamente. LA CLASE QUE VIENE TRABAJAREMOS CON LO QUE LEYERON Y VIERON EN LA IMAGEN